El Ayuntamiento propone a la Sagrada Familia actualizar su licencia de obras

Espera menos crispación ciudadana ahora que la tuneladora ha sobrepasado la basílica

Sagrada Familia

El Ayuntamiento de Barcelona cree que el Patronato de la Sagrada Familia debería obtener una nueva licencia de obras 120 años después.

El objetivo del consistorio es conocer de primera mano la construcción del basílica y colaborar más estrechamente en la nueva etapa abierta tras su dedicación al culto, ha defendido el concejal del Distrito del Eixample, Ramon Nicolau.

En una entrevista de Europa Press, ha constatado que el consistorio desconoce el edificio diseñado por Antoni Gaudí, ya que sólo dispone de una licencia que "no trata de las técnicas constructivas actuales" concedida en 1890 por el municipio de Sant Martí de Provençals, después anexionado a Barcelona.

"Si conociéramos la construcción, la trataríamos como cualquier obra de la ciudad; en este caso es excepcional y tenemos menos conocimiento que de cualquier otra", ha admitido Nicolau, quien no cuestiona que la basílica se está construyendo con calidad y buen hacer.

Según el concejal, el Ayuntamiento sólo conoce los trabajos por la prensa y por lo que se ve desde la calle, pero no 'in situ'. "No sabemos lo complejo que puede ser lo que se está haciendo, pero conocerlo nos ayudaría a colaborar más estrechamente", ha resumido.

Tras 128 años de distanciamiento entre Ayuntamiento y Sagrada Familia, escenificaron un primer acercamiento en la semana posterior a la dedicación que ofició Benedicto XVI el 7 de noviembre con un encuentro en el templo entre el alcalde, Jordi Hereu, el presidente del Patronato, Joan Rigol, y el arquitecto director, Jordi Bonet.

En declaraciones a Europa Press, Rigol se ha mostrado "encantado" de iniciar un nuevo diálogo con el consistorio, aunque ha resaltado tener ganas "de que se haga bien".

En esta nueva etapa iniciada a 16 años de la finalización prevista del templo, el consistorio quiere garantizar un buen funcionamiento de las obras, mejorando la relación con los vecinos. Pese a que "nunca ha habido quejas" porque se trabaje de noche, lo cierto es que el Ayuntamiento ignora el horario de las obras, ha reconocido Nicolau.

Sin embargo, la licencia no es la preocupación más inmediata tras 120 años de tramitarse la primera, como tampoco las futuras expropiaciones de fincas para acabar la basílica. Las prioridades municipales son la gestión de los autobuses turísticos, de las colas en las aceras y la prevención de los hurtos a los turistas y fieles que aguardan para visitarla.

PACIFICACIÓN DE PROVENÇA EN NAVIDAD

La primera medida para contentar a los vecinos hartos de autobuses y de las obras del pozo del túnel del AVE entre Mallorca y Padilla será la pacificación antes de Navidad de la calle Provença, en su tramo entre Lepant y Sicília, prohibiendo el paso de autobuses urbanos y turísticos, y limitando la velocidad a 30 km/h, convirtiéndose en Zona 30.

Además, el consistorio será más estricto para que los autocares turísticos desencochen rápido en las calles Sardenya y Marina, ante las fachadas de la Passió y el Naixement. En unos años se construirá un aparcamiento subterráneo para buses en la plaza de la Hispanitat, lo que obligará a expropiar un taller mecánico de la intersección entre Lepant y Aragó.

Tras el paso de la tuneladora del AVE sin incidencias ante la Sagrada Familia por la calle Mallorca, Nicolau ha subrayado que "no había motivo" para el temor del Patronato a que se pudiera dañar el templo, y espera una reacción social "más pacífica" en su paso por el resto del Eixample.

La tuneladora ya ha enfilado por la avenida Diagonal, llegando a la intersección con Bailén, por lo que le queda menos de un mes para completar los 200 metros que la situarán en el pozo entre las calles Provença y Bruc, donde hará una nueva parada de mantenimiento.

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