Gaudí firmó oficialmente sus primeros planos como director de las obras en diciembre de 1884; se trataba de los planos de alzado y sección del altar de la Capilla de San José. Su construcción fue rápida y así el 19 de Marzo de 1885 se inauguró, ofreciéndose al día siguiente la primera misa.

Una vez terminada la cripta Gaudí proyectó el absis en el que se vió obligado a partir del estilo gótico que Villar había usado en el primer proyecto. Gaudí siempre decía que el gótico no solucionaba definitivamente el problema de los empujes en los arcos y vueltas, solamente simulaba que las paredes aguantaban las cargas ya que estas realmente caían en los contrafuertes, que eran como las muletas de un cojo. Además estos contrafuertes estaban fuera del edificio, es decir, a la intemperie, con lo que se facilitaba su deterioro. La Sagrada Família no hubiese sido un gran monumento de la arquitectura nueva que nacía si se hubiesen usado contrafuertes. Gaudí concentra los pesos en los elementos sustentadores, esto es, las columnas, y según las cargas que tengan que soportar usa un tipo de material u otro.

Gaudí imaginó una iglesia de planta de cruz latina sobre la cripta inicial. Sobre la cripta, el altar mayor rodeado de siete capillas absidales dedi-cadas a los siete dolores y gozos de San José, y en cada una de ellas figurará una representación de la Sagrada Familia. Frente al altar quedará el crucero con las dos grandes puertas en sus extremos: la del Nacimiento y la de la Pasión. Este transepto está compuesto de tres naves. Sigue en sentido perpendicular el cuerpo central del templo, compuesto de cinco naves y cerrado por el colosal monumento, que debe ser el portal de la Gloria o puerta principal del templo, que da a la calle Mallorca.

Todo el conjunto está rodeado por unos claustros que sirven para las procesiones y aislan el templo del ruido de la ciudad. Junto al presbiterio estará la sacristía y centrada entre ellas, justamente en el eje del altar mayor, la capilla de la Asunción. Interiormente el templo dispondrá de amplias galerías para cantores con capa-cidad para varios millares de voces.

Encima de cada fachada habrá cuatro torres, en total 12, que estarán dedicadas a los Apóstoles. En el centro estará la torre, dedicada a Jesucristo, que con 170 metros de altura será la más alta. Alrededor de ésta estarán las de los cuatro Evangelistas, y la del ábside se dedicará a la Virgen.

Las torres tienen perfil parabólico y disponen de unas escaleras helicoidales que dejan la parte central hueca para situar unas campanas tubulares dispuestas como carrillón, que deben conjugar su sonido con las voces de los cantores. Habrá tres clases: las corrientes, afinadas según las notas mi, sol, do; unas tubulares, que sonarán por percusión, y otras, también tubulares, que sonarán por medio de aire inyectado. Gaudí estuvo más de cuatro años estudiando el sonido de dichas campanas para que sonaran lo mejor posible.

top Lea más sobre la Sagrada Familia...